viernes, 26 de febrero de 2010

¡Por un Haití libre y soberano!




Organizaciones sociales exigen la anulación de la deuda y el rechazo a la militarización

Jubileo Sur. Lunes 25 de enero de 2010. http://www.movimientos.org/

Líderes de más de 20 países y
organizaciones internacionales están reunidos en Montreal con el objetivo de
trazar prioridades en el proceso de reconstrucción de Haití.
En articulación con organizaciones de Quebéc un conjunto importante de redes,
movimientos y organizaciones sociales a nivel global, regional y nacional
entregarán a los presentes en dicha reunión una Carta donde expresan el rechazo
a la militarización en Haití como una falsa respuesta al desastre reciente y exigen además a los gobiernos y organizaciones internacionales que anulen de manera inmediata e incondicional la deuda externa reclamada a
Haití

Asimismo, las organizaciones firmantes demandan que los recursos

direccionados a la ayuda y la reconstrucción de Haití no deben generar nuevo
endeudamiento, ni que sean utilizados para imponer nuevos condicionamientos, como es la práctica de las instituciones financieras internacionales tales como
el Banco Mundial, el BID, el FMI, y los llamados países "donantes".
De la misma forma rechazan que las empresas privadas transnacionales aprovechen esta tragedia para obtener negocios multimillonarios en la reconstrucción del país, como ocurre con Irak, explotando más la mano de obra barata y aprovechándose de los recursos naturales.
En conclusión, las organizaciones y redes alertan que estarán "atentos siguiendo los acontecimiento y en diálogo con las organizaciones haitianas para que la cooperación internacional se dé sobre bases solidarias, respetando la soberanía del pueblo haitiano y no repitiendo las políticas equivocadas del pasado"
Bajo la presidencia del Ministro de Comercio Extranjero de Canadá, Lawrece Canon, la reunión cuenta con la presencia de gobernantes del "Grupo de Países Amigos de Haití", integrado por países miembros de las Naciones Unidas (Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Costa Rica, España Estados Unidos, Francia, Japón, México, Perú, Uruguay, y la República Dominicana) y por los organismos de la ONU, la Unión Europea, la Organización de Estados Americanos, el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, el Fono Monetario Internacional y diversas organizaciones.

A pesar de su poderoso equipamiento, las fuerzas norteamericanas demostraron desconocimiento del terreno. Los militares de la Minustah les habían advertido que no debían arrojarse alimentos desde helicópteros. Esto ya se sabía desde el jueves pasado, cuando desde el Departamento de Defensa insinuaron esa posibilidad. Sin embargo, ayer un helicóptero militar no hizo caso de las advertencias y descargó paquetes desde el aire. Y se produjo un tumulto gigantesco de gente que corría y se pisaba con tal de agarrar algo. Esto ocurrió en un estadio de Puerto Príncipe también destruido por el terremoto pero donde los haitianos emplazaron sus carpas provisionales para poder vivir lejos de las paredes que los pueden aplastar si la Tierra vuelve a temblar.


Artículo seleccionado por la profesora: Susana Huerta González.


¿Y LAS MUJERES?



En Haití sobreviven alrededor de 63 mil mujeres embarazadas que corren el riesgo de no recibir una atención médica adecuada para ellas y sus futuros hijos, que nacerán en un país asolado por el mayor terremoto de su historia reciente, alertó este martes Naciones Unidas.

La directora regional para Latinoamérica y el Caribe del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA), Marcela Suazo, aseguró este martes en entrevista en Panamá que las mujeres "que están dando a luz, trayendo una vida , son las que en general están desatendidas" a pesar de aumentar su vulnerabilidad a causa de la catástro

En febrero, explicó, Puerto Príncipe espera 7 mil alumbramientos con 80% de su infraestructura reducida a escombros y con la tasa de mortalidad materna más alta de las Américas: 630 madres fallecen por cada 100 mil nacidos vivos.

"Las condiciones a las que se enfrentan en este tipo de catástrofes, como ser rescatadas de una caída de un edificio, estar viviendo en la intemperie, elevar todos los niveles de tensión...tienden a poner a las mujeres embarazadas en una situación de mucha mayor vulnerabilidad e inclusive a adelantar los procesos de parto y en otros casos a complicarlos", advirtió.

"Las mujeres, a pesar de las condiciones en las que se encuentran, continúan dando a luz", resaltó Suazo, quien lamentó que a pesar de que actualmente en Haití se han desplegado un sinnúmero de instalaciones hospitalarias de campaña, se registran partos sin condiciones de salubridad y a veces al raso.

"Hay prácticamente dos hospitales que están operando, se están poniendo en algunos espacios tiendas de campaña para los procesos de recuperación y postoperatorios, pero para las emergencia neonatales la atención todavía es un reto", aseguró.

La UNFPA ha distribuido entre los centros de atención médica distintos kits de emergencia obstétrica para los casos de complicaciones y los partos con cesárea, así como paquetes con utensilios hospitalarios esterilizados para garantizar los alumbramientos seguros. Sin embargo, según Suazo, este no es el único riesgo al que se exponen las haitianas tras el terremoto de 7 grados en la escala abierta de Richter que el pasado 12 de enero devastó a Puerto Príncipe. En un país en el que 30% de las mujeres sufría violencia física y existían altos índices de violencia sexual con riesgo de transmisión del VIH/sida, que afecta a 2.2% de los haitianos, la cifra más alta de América, la desaparición de las estructuras de protección es uno de los retos del UNFPA.

"La estructura de atención y de respuesta a la violencia (de género) en estos momentos en Haití ha sido totalmente debilitada y por tanto nuestro trabajo con las áreas de refugio es asegurar que hayan espacios protegidos para las mujeres", aseguró.

Asimismo, Suazo indicó que en casos de catástrofes de esta magnitud aumenta el riesgo de adopciones ilegales y de trata de mujeres y menores con fines de explotación sexual.

Por lo tanto, según Suazo, actualmente es urgente en Haití el establecimiento de mecanismos para la atención médica de las mujeres y de los neonatos, así como garantizar la existencia de espacios protegidos para ellas en un país en el que "el tema de coordinación se vuelve un reto no por incapacidad sino por inexistencia".

Por eso, nosotras –trabajadoras, desocupadas, estudiantes, amas de casa, activistas feministas, lesbianas feministas y de la lucha anticapitalista y antiracista-, mujeres de América Latina y el Caribe que nos solidarizamos con nuestras hermanas y todo el pueblo trabajador y pobre de Haití, queremos poner en pie una gran campaña unitaria de las organizaciones de mujeres, feministas, de la disidencia sexual, lesbianas, comisiones sindicales de mujeres, organismos de derechos humanos, estudiantiles y obreros, para que se oiga nuestra voz que reclama:

• ¡Fuera las tropas de la MINUSTAH! ¡Fuera yanquis de Haití y de toda América Latina y el Caribe! Exigimos a nuestros respectivos gobiernos que retiren inmediatamente las tropas de Haití.

• Exigimos que sean las multinacionales y grandes empresas capitalistas las que entreguen de forma inmediata los alimentos, medicamentos, combustible y otros insumos necesarios para enfrentar la catástrofe. ¡Que sean sus ganancias las que estén disponibles para paliar este desastre! Y que sean las organizaciones de mujeres, feministas, obreras, estudiantiles, de derechos humanos y sociales sean las que controlen y distribuyan los recursos recibidos en Haití. Que las donaciones lleguen al pueblo y no se pierdan en la burocracia y las mafias oportunistas capaces de sacar provecho hasta en momentos como éste.

• Por la cancelación total de la deuda externa de Haití

• ¡Basta de violencia contra las mujeres haitianas!

Artículo seleccionado por la profesora: Susana Huerta González

¿Qué pasa con los niños?




La entrega de niños para la supervivencia

no es un fenómeno nuevo en este país que,

antes del terremoto, ya tenía 380 mil huér-

fanos y los orfanatos proliferaban “como las

tienditas de barrio”. Oficialmente son 660,

pero muchos más escapan del registro.

Ahora, con la capital del país y varias poblaciones de provincia destruidas, con escasez

de comida y agua potable, falta de trabajo de dinero, y con 3 millones de personas damni-

ficadas (la mitad, menores de edad) y otras muchas desaparecidas, los orfanatos parecen

cargar con el peso de la tragedia.

El desastre desencadenó que europeos y estadunidenses pidieran agilizar los trámites

de adopción. Las embajadas apoyaron los intereses de sus ciudadanos y mandaron

aviones a recoger niños, hasta que el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia

(Unicef) lanzó la voz de alerta: también podrían estar saliendo niños robados.

En una primera llamada de auxilio, que nunca se confirmó, el organismo informó

que 15 menores fueron sacados de un hospital.

“Ha pasado una semana del temblor y creemos que está ocurriendo el tráfico de niños, porque siempre sucede en situaciones caóticas como éstas (…) Tenemos que pararlo y pararlo ya”, dijo a Proceso Kant Page, vocero del Unicef.

“La gente aprovecha estos momentos, ya que hay crisis y el gobierno no existe, van al aeropuerto y dicen que sí tienen los papeles legales, que ya estaban en proceso de adopción”, explica la funcionaria haitiana de ese organismo, Mireille Triebe.

Profesora: Susana Huerta González.

En realidad miles de infantes están siendo sacados del país, con destino a diversos países de Europa, Estados Unido y otros, pero dado el descontrol que se tiene respecto a este tema, no se sabe si estos trámites de adopción se desarrollan en un ámbito legal, ya que le tráfico de niños ha encontrado en esta tragedia la oportunidad perfecta para llevar a cabo el negocio de su vida.